Más de cuatro siglos de historia
La Posada de Villacarriedo conserva la esencia de la hospitalidad montañesa en cada piedra, cada estancia y cada sonrisa.
Sobre la posada
La Posada de Villacarriedo nació hace más de 400 años en un barrio típico montañés.
A lo largo del tiempo fue bar, tienda y restaurante, hasta volver a ser lo que siempre fue: un lugar donde descansar, compartir y sentirse bienvenido.
Hoy, Cristina continúa esta tradición, manteniendo viva la hospitalidad que ha acompañado a generaciones de viajeros.
Hospitalidad, calma y autenticidad
Hospitalidad, calma y autenticidad
La Posada no es solo un alojamiento: es una experiencia que conecta con la historia y la naturaleza de los Valles Pasiegos.
Tradicción viva
Cuidado personal
Entorno natural
Con el alma de Cristina
Cristina, actual anfitriona de la Posada, ha heredado el espíritu familiar que siempre definió este lugar.
Su objetivo es que cada huésped se sienta parte de la historia y vuelva con el corazón lleno.




